
BASES DEL IV PREMIO LITERARIO
CAFÉ MÒN (2007)
1
La revista
literaria bimestral La Bolsa de Pipas y el Café Món
de Palma de Mallorca convocan el cuarto Premio Literario Cafè
Món.
2
Podrán
concursar autores de cualquier lugar del mundo con obras escritas
en castellano con un solo original.
3
Las obras deben tener más de 75
páginas y no más de 200, en caso de prosa. Más de 600 versos si son poemarios.
4
El tema
y el género son libres. Pueden presentarse al premio poemarios,
libros de relatos, novelas, ensayo, biografías, memorias,
diarios etc., cualquier tipo de obra literaria que ofrezca un todo
coherente. Ningún género tiene prioridad ni hay otro
criterio orientador del fallo que la capacidad de entretenimiento
y el interés de la obra dentro del actual panorama literario.
5
Los originales
deberán enviarse por e-mail en archivo de "word"
a la dirección
contactar@labolsadepipas.com
antes del 1 de abril
de 2007, con la mención en el asunto "III premio Cafè
Món". En el propio documento, en la primera página,
deberá figurar el nombre del autor, sin pseudónimo,
y todos los datos necesarios para contactar con él.
6
El premio consistirá en la
publicación de la obra en la colección La Guantera de la revista
literaria bimestral La Bolsa de Pipas. El autor no percibirá
ningún tanto por cien de las ventas. La Bolsa de Pipas no
tendrá ningún derecho sobre las posibles sucesivas
ediciones de la obra premiada.
7
El fallo
del jurado se hará público a mediados de mayo de 2007.
FALLO DEL
JURADO del III Premio Cafè Món (2005)
Reunido en Palma de Mallorca el 26
de abril de 2006 un jurado formado por David Torres, Román Piña, Andrés Isern, Agustín Fernández Mallo y Vanesa Monfort, se decide por
mayoría conceder el III Premio Cafè Món al libro Salvoconductos,
poemario de Álvaro Muñoz Robledano. También acuerda conceder una
mención especial al libro Autorretrato con isla, de Inés
Matute.
SALVOCONDUCTOS es uno de esos raros libros donde sabes que
estás tocando un hombre, un alma, un corazón. No hay aquí
vanguardias ni fuegos de artificio sino toda la sabiduría de
un poeta que ha decidido, al fin, bajar de la montaña. Perse,
Pound, Ashbery están ahí, pero no tanto en las palabras como
en el frío de la mañana, el hambre de posguerra, el desamor.